Ir al contenido principal

Entradas

Demasiadas coincidencias

La  Presa Hoover está envuelta por la tragedia. Las imágenes muestran la presa en las épocas que vamos a referir.
La presa se cobró su impuesto en vidas humanas. Una de las primeras personas víctimas de accidente laboral en la construcción de la presa, fue George Tierney, que falleció el 20 de diciembre de 1922 mientras tenían ocasión los trabajos preparativos.

La última persona que murió en la presa, en su construcción, fue Patrick Tierney, que no fue sino el hijo de George, y quien también muere un 20 de diciembre.

Entradas recientes

¡¿Qué puede haber detrás de tantas coincidencias?¡

En julio de 1975, Erskine Lawrence Ebbin, un residente de las islas Bermudas, contaba con 17 años, iba conduciendo en moto y murió al chocar contra un taxi.

Casi un año antes de este suceso, también en julio, murió el hermano de Erskin, también de edad de 17 años, que viajaba en la misma moticicleta que su hermano cogió un año más tarde; e igualmente lo  atropelló un taxi.

Era en ambos accidentes el mismo taxista y éste llevaba al mismo pasajero.

Coincidencias en las biografías

Nos sorprenderán algunas coincidencias que encontramos en las biografías de los presidentes de los EEUU Lincoln y Kennedy.




Ambos presidentes fueron asesinados de un disparo en la nuca un viernes antes de un día festivo, si bien Lincoln, en la víspera de Pascua; y Kennedy, en la víspera del Día de Gracias; y en aquel momento estaban ambos acompañados de su esposa y de otra pareja casada.
Los dos presidentes estadounidenses tuvieron cuatro hijos.
Cada cua tuvo un amigo llamado Billy Graham.
Se establecen una serie de relaciones o coincidencias curiosas en tanto que Kennedy tenía una secretaria de llamada Lincoln; y Lincoln tenía un secretario llamado John. ¿Pudiera ser que jefe y secretaria, trascendiendo el tiempo y pasando de diferencias sexuales, el alma no entiende de eso, hubiesen sido presidentes, o que fuesen la misma persona, es decir la misma alma, varias legislaturas más tarde...?
También coincide que los sucesores de ambos presidentes fueron sus vicepresidentes de apellido…

Una gran casualidad

A veces las casualidades son tan grandes y tan sorprendentes que pudiéramos hablar de plan predeterminado. Es el caso de los automóviles que se encontraron siendo únicos en su época.
Corría 1895 y en el estado de Ohio chocaron dos automóviles, todo estaría dentro de la normalidad que marca la imprudencia o la impericia, pero lo extraño del caso es que en la época, la industria automovilística era naciente y apenas estaba en aún desarrollo.

En todo el estado de Ohio había dos automóviles solamente. No existen datos oficiales sobre el caso, puesto que desafortunadamente, entonces aún no se registraban los accidentes.

Vecinos a pesar del tiempo

Vecinos a pesar del tiempo, es decir, con una diferencia de dos siglos, lo fueron Händel y Hendrix. Ambos virtuosos de la música, figuras de su tiempo.
Es posible que Händel y Hendrix fuesen la misma alma reencarnada contemporáneamente. Posible pudiera ser. El alma no entiende de razas, ni sexos, ni modas, ni está sujeta a convencionalismos ni estereotipos creados por la especie humana.

El músico Georg Friedrich Händel era vecino del guitarrista Jimi Hendrix aunque con una diferencia de 200 años. Todo está interrelacionado. No habéis notado que si tenéis cosas o piedras, quedais relacionados con el sitio al que pertenecen?¡.

Händel vivía en Londres en Brook street, 25; y en la casa del lado, Brook street 23, vivía Jimi Hendrix, aunque dos siglos después. Sin duda los músicos estaban unidos, relacionados. Ambos fueron músicos geniales que influyeron en la evolución de la música. El alma trasciende espacio y tiempo.


La predicción en "Los Simpsons" de la victoria de Donald Trump

Los creadores de "Los Simpson", en uno de los capítulos, corría el año 2000, parodian que Trump se conviertía en presidente de los EEUU de América. ¿Es posible que supiesen que ésto un día podría ser una realidad?. El programa presentó la campaña de Trump de una forma casi idéntica a las escenas que 16 años más tarde serían la vida real.


Hopkins siempre rodeado de misterios

Un día el actor Anthony Hopkins con urgencia necesitó el libro "La chica de Petrovka" de George Feifer para poder estudiar a fondo un papel. Un libro raro, especial como Anthony Hopkins, que no podía encontrarlo en ninguna librería y después, por casualidad o providencialmente, encontró un ejemplar del mismo libro que había sido olvidado sobre un asiento en el metro.

Cuando Hopkins más adelante conoció a Feifer, éste le comentó que tampoco tenía ningún ejemplar; y que el que tenía lo había prestado, siendo el último que tenía, a un amigo y éste lo perdió en una estación del metro.