Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Justicia

El sastre y su esposa adúltera, "La Mal Degollada"

    Plaza de San Francisco en el siglo XVII Allá por el siglo XVII el callejero distaba algo de como hoy lo conocemos, así la actual calle Hernando Colón se dividía en dos calles, por una parte la calle Tundidores si se entraba por la actual calle Alemanes y la calle Alcaicería de la Seda, entrando desde la la Plaza San Francisco.  Pues bien, en el tramo que se conocía como calle Alcaicería de la Seda, vivían un sastre y su esposa, llamados Cosme y Manuela Tablantes respectivamente. En su sastrería trabajaba un joven, José Márquez y éste mantenía una relación no laboral sino sentimental con la señora Manuela a espaldas de su marido, claro.  José Márquez aprovechaba la más mínima ocasión para subir a la vivienda y verse con Manuela. Pero, sorprendido por tantas visitas a la zona privada de aquella vivienda, un día el maestro sastre decide subir y encuentra a su esposa y al mancebo de sastrería manteniendo relaciones. El sastre acudió a la Audiencia, ante tal deshonra, para denunciar
  Cuenta una leyenda que, en la Edad Media , un hombre fue injustamente acusado de asesinar a una mujer. Pero el verdadero autor era una persona influyente de la sociedad y buscaron a un "chivo expiatorio" para encubrirle. El hombre inocente fue llevado a juicio, tenía y sabía que tenía poca oportunidad de escapar a la pena capital: LA HORCA.   El Juez, cómplice, cuidó de que pareciera un juicio justo y dijo al acusado que   "Conociendo tu fama de hombre piadoso y devoto del Señor, vamos a dejar en manos de Él tu destino. Así que vamos a escribir en dos papeles distintos las palabras culpable e inocente. Tu escogerás uno de ellos y será la mano de Dios la que decida tu destino" El juez corrupto había preparado dos papeles con la leyenda “culpable”. Pero el inocente y víctima   se dio cuenta de la trampa. No había escapatoria. El Juez conminó al hombre a que cogiera uno de los dos papeles doblados.  Ante esta disyuntiva qué se podía hacer?, huir, resig